
...Hasta el dia de hoy tuve la mega experiencia de cocinarles a un centro de refugiados en la sede de INCES - Salud, ubicado en la ciudad de Caracas, el Boleita Norte, cerca de Boleita Center. Junto con otros facilitadores del INCES - Los Ruices/Gastronomico
colaboramos por 15 dias en la elaboracion de su comida diaria. Ciertamente la experiencia nos servira para nuestra orientacion social y espiritual, aun cuando los mismos integrantes de este refugio no asumian su condicion social, nosotros como enlace les servimos de apoyo. Los mas afectados para mi, son los ninos, su inocencia no les permite ver su nueva condicion a que se enfrentaban, sin embargo los que si, se observaban en sus miradas la tristeza que los embargaban. El estado, asumio esto como un reto mas a la tan interminable situacion a que cualquier nacion se enfrenta, la pobreza, junto con esto la falta de experiencia, no se puede tener una actitud acusadora, definitivamente nuestra sociedad y nosotros mismos no estamos preparados para contingencia de desastres naturales. Desafortunadamente esto sucede en una epoca en donde la alegria y la emocion de las fiestas decembrinas deberiamos ocuparnos de los momentos de felicidad en que esta fecha nos proporciona llena de dicha y alegria, sin embargo para estas personas albergada en refugios improvisados se les avisora un futuro no tan bueno. Unos sin casas, otros con casas sin poder habitar, en fin, definitivamente, la reflexion debe servirnos para aumentar nuestra capacidad de entendimientos sociales de nuestro pais, por mi parte a partir de este momento he cambiado en actitud y comportamiento social, es decir ahora entiendo como una sociedad llena de vicios morales y sociales, cada uno de nosotros debe aportar, no economicamente, sino en reflexion social. Tambien me percate de la desidia social que tenemos, en donde siempre hemos estado esperando que el estado nos resuelva condiciones creada que hasta nosotros mismos somos responsables sin dejar de darle responsabilidad a las autoridades que en momento distintos fueron permisivos en la aprobacion de ubicacion de personas y familias en zonas no aptas para la fabricacion de viviendas (ranchos). Pero lo que es definitivo y lo tomo asi, es que el culpable somo nosotros, el ciudadano comun, el que le da dinero a un indigente pensando en que como tenemos posibiliades de darle dinero le solucionaremos un poco su situacion basica de comer, pues no, no es asi. La descriminacion esta en nosotros, no en la sociedad, somo nosotros que descriminamos al darle dinero, porque no mas bien entablamos una comunicacion social, en fin, sin polemizar, mi reflexion es simple, veamos a nuestro alrededor y cuando veamos a algun venezolano en situacion de probreza critica, no le demos dinero aportemos algo social, como un saludo, una conversa, sin darnos asco, sin descriminar ellos son iguales a nosotros, en que se diferencian, en un estrato social, tal vez, pero son venezolanos y seres humanos, que su oportunidad tal vez tuvieron dignidad y que ahora por razones sociales son descriminados.
